La base de mi acompañamiento es la Terapia Gestalt, desde una mirada sensible al trauma, que pone el foco en favorecer la regulación del sistema nervioso.
EL ENFOQUE
¿Qué es la terapia Gestalt?
La Terapia Gestalt, rama de la Psicología Humanista, se orienta a generar salud desde las potencialidades que posee la persona, en lugar de centrarse en la enfermedad o carencias.
Como decía Fritz Perls, fundador de esta terapia, la Gestalt es demasiado beneficiosa como para limitarla a los enfermos.
La Terapia Gestalt tiene un enfoque integrativo pues considera a la persona en su globalidad mente-emoción-cuerpo. Durante mi acompañamiento no sólo pondré atención en lo que me explicas (la palabra, los pensamientos), sino también en cómo me lo explicas (el lenguaje corporal), en las sensaciones físicas y en las emociones.
Vivimos en una sociedad donde lo que predomina es la mente-lo racional y a veces esto nos limita, porque intelectualizamos en exceso lo que nos pasa y no atendemos a nuestras emociones y nuestro cuerpo.
Y sin embargo, nuestro cuerpo es una poderosa fuente de información de lo que nos está pasando y una verdadera brújula interna para movernos por la vida.
LA MIRADA
¿Qué es el trauma?
Trauma no es solo haber vivido un suceso catastrófico.
Puede haber dejado huella vivir situaciones o emociones que dadas las circunstancias (éramos pequeñxs, estábamos solxs, no había personas adultas disponibles y sensibles que pudieran acompañar lo que vivíamos, etc.), sobrepasaron nuestros recursos y han quedado sin procesar.
El trauma genera desregulación del sistema nervioso, bloqueando nuestra capacidad natural para responder con calma y seguridad a los estímulos (gestos, comentarios o acciones de otras personas, por ejemplo) que la vida nos va trayendo.
Desde una comprensión profunda del trauma, te acompaño en la regulación de tu sistema nervioso para que puedas recuperar tu seguridad interna, reconectar contigo y con los demás.
Soy como una linterna que te acompaña en tu camino de búsqueda.
Te acompaño en tu camino poniendo luz en lugares que quizás antes no has visitado y que es necesario explorar para que afloren las respuestas que ya están en ti.
Durante la travesía, apoyaré todo aquello que haces que es potenciador, genuino y que te está sirviendo en tu proceso y por otro lado, te señalaré aquello que haces que te lleva de regreso a los caminos que quieres dejar atrás. Honraré el lugar en el que te encuentres en cada momento y a la vez, pondré atención en que te des cuenta de tu capacidad para hacer algo diferente y puedas hacerte cargo de ello.
CUATRO PILARES
Principios de la terapia Gestalt
El “darse cuenta”:
Se trata de observar aquello que está ocurriendo, en el plano mental, emocional y corporal, en contacto conmigo y con el mundo (las relaciones). Poniendo consciencia en estos aspectos, podremos identificar nuestros automatismos, comportamientos que ya no nos sirven y que nos hacen sufrir.
El “aquí y ahora”:
Pone énfasis en lo que está sucediendo en el momento presente, frente al pasado o futuro. Ello no significa que los asuntos del pasado no se tengan en cuenta, sí se trabajan pero viendo cómo esos asuntos siguen estando presentes en nuestra vida actual.
La responsabilidad:
Entendida como la capacidad de dar respuesta a lo que siento, pienso y quiero. Responsabilidad de lo que hacemos o no hacemos, de nuestra implicación en nuestra vida.
Se centra en el “cómo” y el “para qué”:
Abandona el “por qué” pues esta pregunta aleja del presente y lleva a la persona a teorizar y buscar explicaciones. El “cómo” proporciona perspectiva y orientación, pues permite entender mejor el proceso de lo que está pasando, ver la estructura. A la vez, el “para qué” ayuda a la persona a entender la función de lo que hace, siente o piensa (¿para qué hago esto? ¿qué estoy evitando?) y tomar su responsabilidad sobre todo ello.